miércoles, 11 de octubre de 2023

Capitulo 3: Victoria "Aún Bailo bajo la lluvia"

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Sabe que le cuesta respirar cuando se cruzan. Sabe que Sebastián se comporta de manera inapropiada. Y ella por más castigo que quiera impartirle, sabe que lo desea.

No repara en que lo que está ocurriendo es increíblemente peligroso.

A última hora del día laboral cuando la oficina calla y los rayos de sol comienzan a reventarse contra los cristales del edificio, Victoria enrolla los papeles que están sobre su escritorio. Decepcionada, ya que hoy su inspiración no fue su fuerte.

Más que un día repleto de mensajes de los clientes que absorbieron su mente con dudas sobre sus futuros libros.

Maquetación, corrección, asesoría. Ella respondía todas sus consultas.

Sin embargo, a principios de año, la jefa anterior le había dado la posibilidad de cumplir su sueño. Le informo que si para Diciembre entregaba su manuscrito finalizado, lo iba a tener en cuenta para una futura publicación abonándole todo lo necesario para llevarlo a las librerías más famosas del país.

Sebastián llego a su mundo para distraerla. Y eso a ella no le gustaba.

Destrozando los últimos trozos de manuscrito fallido, lanzó al cesto de basura dejando caer sus sueños en pequeños fragmentos.

Decidió bloquear su computadora y dirigirse a lavar su tazón para marcharse a casa. Sólo pensaba en tirarse en la cama boca abajo y llorar un buen rato.

No pensó en las posibilidades. No cree en las casualidades. Ni en los momentos en que a veces surgen por hacerlos al propósito.

Caminando a paso acelerado, entró a la cocina y ahí estaba.

Sonriendo a su celular, de perfil a la ventana. Con su traje perfectamente planchado y su perfume importado.

Apoyado sobre la barra sin prestar atención a que ella había interrumpido su tranquilidad. Ignorando completamente el ruido de sus tacones.

Victoria sintió calor en su cuerpo al notar lo ajustado que le quedaban los pantalones a Sebástian. Notando su culo increíblemente redondo y su cremallera pronunciadamente abultada.

Ella aclaró su garganta y lavó rápidamente su tazón en la bacha. Cuando se dio vuelta para irse lo más rápido posible. Sebástian se encontraba a pocos centímetros de ella.

Acercó su mano al cuello de su camisa, rozando suavemente con su dedo pulgar e indice, delicadamente el borde. Llegando al primer botón desabrochado de su ropa. Sin mirarla a los ojos le dijo:

"Te mojaste". Susurrándole a los oídos.

"¿Disculpa?" dijo Victoria casi al borde del infarto.

"La camisa, Victoria. Te mojaste la camisa. Tené más cuidado la próxima vez"- Alejándose de la cocina, con una mano en sus bolsillos y la otra con el celular prendido.

Victoria tuvo que apoyarse sobre la barra para recomponerse de la situación.

¿Qué le estaba ocurriendo?. ¿Acaso lo está haciendo adrede?



Tomó su celular y le mandó un mensaje al grupo de las chicas.

Vic:- "CHICAS, URGENTE, NO SABEN LO QUE ME PASO. OTRA VEZ."

Sol:- ¿Te cruzaste con él?

Gaby:- ¡Conta ya!

Lara:- Queremos todos los detalles.

Vic:- Me acorraló contra la cocina y no podía respirar.

No se que me ocurre. Estoy distraída.

No puedo continuar el proyecto de mi novela. No encuentro el camino. Sebástian me esta arruinando todo lo que era perfecto. 😢

Lara:- Pará Vic. ¿Era perfecto?

O simplemente estas teniendo nuevos sentimientos que no sabes como manejar?

Vic:- No se, Lari. Sinceramente, estoy muy confundida.

Hoy fue un desastre de día. Y sólo quiero llorar.

Gaby:- Tranquila amiga, no es un mal momento. Necesitas aclararte.

Sol:- Toda la razón. Apoyo la moción.

Salgamos esta noche a tomar algo.

Vic:- No sé. Mañana trabajo y me tengo que levantar muy temprano.

Lara:- No hay tutía. Se sale y punto.

21 hs todas en el Sushi Bar. Vic yo te busco por tu casa.

Vic:- Gracias chicas, siempre saben cuando las necesito.



Victoria se marcho a su casa. Hoy será noche de amigas y no quiere pensar más que en disfrutar de las chicas y de escuchar sus aventuras.

Ausente del mundo pero presente en la vida. Y un sinfín de emociones. Artificios y esperpentos varios de un deseo que no puede controlar.


Capitulo 2: Sebástian "Aún Bailo bajo la lluvia"

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Sebástian se despertó al día siguiente recordando el encuentro casual con Victoria.

Se dio una ducha fría para arrancar bien el día, tomó sus auriculares, sus llaves y emprendió el camino hacia el ascensor del edificio. Bajo a la cochera, destrabó la alarma y se subió a su vehículo. 

Un auto con comodidades. Extravagante para algunos. Sencillo y útil para él. 

Se sentó con torpeza en el volante, apoyando su espalda en el asiento. Coloco el cinturón de seguridad. Observó el espejo retrovisor, acomodó el jopo que siempre tiene desordenado en su cabello, sacudió un poco la cabeza y se guiño un ojo.

¨¿Qué estoy haciendo?" - Se dijo a sí mismo mientras volvía a sacudir de un lado al otro su rostro en señal de negación.

Encendió el radio. Sonaba "You make me" de Avicci. Digna canción de viaje en carretera. Y arrancar el día un poco más UP de lo normal.

Llegó un poco más temprano que el horario habitual de entrada a la oficina. En su mente seguía fascinado con encontrarse a esa chica. Aunque sus pendientes eran carpetas y carpetas llenas de problemas por resolver. No tenía tiempo para esto. No tenía tiempo para juegos ni pasatiempos, ni mucho menos para estar pensando en algo que no lo llevaba a ningún lado.

Se abrieron las puertas del ascensor y descendió en la entrada del piso de la Editorial. Los asientos vacíos, los escritorios completamente limpios y ordenados, el placer de llegar temprano y observar con detalle como el sol comenzaba a salir por la ventana que se encontraba en diagonal a su oficina.

Entró en su despacho, coloco su abrigo en el perchero, dejo su maletín en el sillón de al lado y se dirigió a su escritorio.

Prendió su laptop, abrió Spotify y comprendió que era muy temprano para poner música con los parlantes que se trajo de su antiguo empleo.

Como aún no había nadie, no le importo las consecuencias. Después de todo era el jefe a mando. Nadie podría decirle nada.

Sonaba "Scared to be lonely" de Martin Garrix y Dua Lipa. 

 A todo volumen, agarro las carpetas y comenzó a trabajar.

Sin embargo se dejó llevar y cuando menos se dio cuenta se encontraba cantando a pulmón la canción.

Con los ojos cerrados y alzando sus puños al cielo, giró cuando el silencio se hizo de golpe.

 Alguien interrumpió su momento de empoderamiento.

Cuando la vio, no pudo más que sonreír. 

Esa mano en su cintura en forma de jarra, su cara roja entre una mezcla de vergüenza y rabia, su otra mano agarrando los cables del parlante recientemente desconectados y su voz agresiva diciéndole:

-"Dueño o no dueño, no me parece que arranquemos así la mañana, algunos aún necesitamos de un café"

Sólo pudo decir: "Lo siento"- Con una sonrisa picara en su rostro.

Victoria asintió con la cabeza y se dirigió a la puerta del despacho para huir de allí.

Cuando Sebástian se acercó sigilosamente hacia ella y le dijo susurrando al oído:

-"Ya sabes que regalarme para mi cumpleaños, unos airpods no me vendrían mal".

Victoria se marcho. Furiosa.


Ambos volvieron a sus labores.

Victoria sintiéndose incapaz de comprender que era lo que había ocurrido ni como se animo a enfrentar de esa manera a su jefe.

Sebastián deseando que ella volviera a interrumpir en la oficina. Incoherencias y pensamientos de un momento en el que podría haberla hasta sancionado por su actitud. 

Ambos con el corazón acelerado. Incursionando en este nuevo sentimiento que ardía poco a poco dentro de sus cuerpos.




Capítulo 1: Victoria "Aún bailo bajo la lluvia"

RECOMENDACIÓN: LEER ESTE CAPITULO CON LA SIGUIENTE CANCIÓN:

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 Son las 4 am y la ansiedad comienza a calarle entre los huesos.

Victoria se levanta de la cama, se acerca al espejo de su habitación y ve su reflejo hecho añicos.

"No soy de este mundo"- Se dijo a si misma con frenesí, mientras la luz de la luna iluminaba suavemente su rostro.

Está nerviosa. Lo sabe.

Regresa a su habitación y se enreda entre las sabanas abrazando sus piernas, volviéndose bolita, hamacándose hasta conciliar el sueño nuevamente.


El despertador suena religiosamente como cada mañana a las 6 am, se da una ducha, se viste y sale en busca de un cappuccino a la cafetería que se encuentra en la esquina de su departamento.

Lleva su vida repartida como un puzle, dejando sus piezas una por una en cada sitio que recorre.

Su mente como una nebulosa llena de pensamientos negativos. Escribe y todo es más fácil. Todo debería ser más fácil...

Suspira y agarra su celular para escribirle a sus amigas.

Y cuesta dejar ir todo lo que se imagina. Un jefe nuevo comenzará hoy a trabajar en la Editorial, será un jefe amargado que no la deje ni respirar. O alguien que la ayuda a escapar de su realidad.

Ni una ni otra. Tiene en claro lo que quiere. Ella quiere que la dejen trabajar y nada más.

Al fin y al cabo está cumpliendo el sueño de su vida.

Encara hacia su trabajo para ponerle fin a esto.

Sube por el ascensor, descendiendo en el séptimo piso y camina entre el silencio retumbando sus tacones por doquier.

Se deja caer en su silla y prende su laptop para comenzar a trabajar.

Las horas pasan y ella muy concentrada termina su trabajo antes de tiempo. Pues, ser aplicada siempre fue lo suyo.

Cree que se merece un descanso. Decide ir a tomarse un café a la cocina olvidándose de los acontecimientos del día, postergando sus pensamientos para después.

Con ganas de saborear su café con leche recién salido de la cafetera, se relaja contra el vidrio de la ventana observando como las personas caminan por la ciudad.

El mundo cruje y su mente al fin está en calma.

Se da vuelta para volver a su oficina y choca contra alguien, derramando su preciado café sobre el traje impecable de aquel desconocido.

-¨¿Pero qué diablos estás haciendo?¨- Aúlla levantando la mirada y rompiendo su paz con el encuentro de aquellos ojos marrones que vislumbran carisma.

-¨Mis disculpas, señorita¨- sonriendo de costado, con las manos en los bolsillos.

Su rostro es atrevido y a él le causa gracia la situación que acaba de vivir.

-¨No entiendo tu risita, no entiendo que haces acá y no entiendo porque tengo que permitir que te burles de esto¨. Asiente con rabia.

Cuando torna su cuerpo para marcharse, él la toma del brazo.

-¨Mis disculpas, señorita?. Creo que no nos han presentado. Mi nombre es Sebástian, el nuevo CEO de la Editorial En Palabras.

Avergonzada por estar frente al nuevo director ejecutivo de la empresa donde trabaja, baja la mirada y su rostro enfurece, no puede ocultar la humillación que acaba de vivir.

-¨Las disculpas serán mías, Sr. Sebástian. Soy Victoria, trabajo en ventas, aunque algún día estaré en la oficina de creaciones. Estoy segura. Todas las mañanas me levanto, voy a mi cafetería preferida y mientras charlo con mis amigas pienso en mi futuro creativo. En fin... que estoy diciendo, hablo mucho cuando me pongo nerviosa. No lo molesto más. Sepa disculpar Sr. Voy a continuar mis quehaceres¨-

-¨Me encanta cuando las personas hablan demás, demuestran con palabras lo que desean callar con el cuerpo. Y vos Victoria no tenes nada para ocultar"- Soltando su brazo con delicadeza.

Ella lo miro nuevamente a los ojos y sabía que su rostro imploraba que llegará una ola polar y enfrié toda esta situación.

¿Acaso era cierto lo que acaba de ocurrir?

Se moría de ganas de contarles a sus amigas todo. Absolutamente todo.

Por que con esos 15 minutos que ocurrieron, ella se grabó en la memoria cada detalle de su cuerpo.

Su altura, su perfume prepotente sobresaliendo de su cuerpo, su ropa perfectamente planchada, su corbata roja exquisitamente deseable, su barba arreglada seguramente esa misma mañana y su flequillo levemente hacia el costado haciendo juego con su rostro juguetón.

¨¿Pero que estás pensando Victoria? Es más grande que vos y es tu jefe!¨- Dijo Gabriela en el grupo.

Sol la alentó y le dijo que vaya a encararlo.

Y Lara le dijo que sea reservada y consciente pero que nunca dejé de ser fugaz.





Sus amigas no estaban ayudando y ella quería salir corriendo y no regresar jamás.

Su día continuo normal aunque sus ansias por verlo de nuevo le agobiaban continuamente.

Como nunca, recorría la oficina al propósito para ver si lo cruzaba nuevamente. Pero no hubo caso. No hubo encuentro.

Desistió y se dijo a si misma que quizás era lo mejor. Lo que menos quería era perder su trabajo.

Sebástian era mucho mejor de lo que ella había imaginado. Sebástian era un apuesto y atractivo hombre de unos 47/48 años.

Lo que menos le importaba era la edad. Lo que más le acontecía era conservar su empleo.

Por lo que agarró su cartera y se dirigió al ascensor para marcharse a su casa.

Entró, cuasi desesperada por irse, cuando su encuentro fue inevitable.

El choque esta vez fue tan repentino que su cuerpo quedo rozando con el de Sebástian. Y entre las paredes de aquel ascensor, los corazones latieron al unísono.

Ninguno de los dos podía moverse. Era como si algo hubiera congelado el espacio y el tiempo.

Bastaron 3 minutos para que se abriera la puerta en el tercer piso y sus cuerpos se separaran como repelándose cual imanes.

Victoria volviendo a sentir vergüenza.

Sebástian la miro de arriba a abajo, y le guiño el ojo.

-¨¡Que no se te haga costumbre esto de andar atropellando a la gente"- le dijo sonriendo entre líneas.

Victoria bufó ante tal comentario continuando su salida del edificio por la escalera.

¿Quién se cree que es este tipo para hacerse el lindo y burlarse? ¿Acaso es el típico cliché en el que nos terminamos enamorando, nos casamos y todo sale bien? Pues no lo será. Compostura, Victoria. Compostura.

Llegó a la puerta y lo vió alejarse mientras subía a su auto de lujo, con el maletín en la mano, sus zapatos lustrados cuasi al extremo y su mirada arrogante mirándola desde arriba.

Levantó una de sus cejas y la saludó con la mano.

Ella se escondió tras la columna de la entrada del edificio. Y entonces, recordó otra vez el encuentro fortuito en el ascensor. Sus cuerpos perdidos en la aventura, suspirando al compás el uno con el otro. Sintiendo su cuerpo maduro junto al suyo.

Esa avalancha de recuerdos no se la quitaría de encima. Se tumbó contra el vidrio para aliviar el ardor que estaba sintiendo en su cuerpo y unos minutos más tarde reaccionó.

Fantasía pasajera. Segundos de euforia. Y una ciudad que comienza a devolverle la vida cuando el ruido crujía constantemente en su corazón roto por las circunstancias de la vida.

Un momento irremediablemente incapaz de olvidar.



Aún bailo bajo la lluvia

 


Como muchos me han dicho que no pueden acceder a Wattpad para leer mi novela, lo empezaré a publicar en mi blog para que se haga más sencillo.

Aquí podrán encontrar todos los miércoles un capitulo nuevo con su enlace para escuchar en spotify la canción correspondiente.


Gracias a todos.


-Pequeña Esquimal-

miércoles, 10 de mayo de 2023

Cuento de Pequeña Esquimal

 Había una vez una pequeña esquimal que tenía muchos sentimientos. Su mente era un puzzle dificil de descrifrar. 

Creía que los momentos grises eran parte de su vida cotidiana y que no volvería nunca, NUNCA a sentirse bien del todo.

Dormía sin soñar y despertaba llena de caos interno. Buscaba la luz, la belleza, en todo lo que veía a su alrededor.

Pero era en vano.

¨Utiliza tu tristeza para crear mundos mágicos"- le dijo un vecino.

"Corre sin parar para calmar tu mente"- le dijo el cartero


La pequeña esquimal comenzo a vivir intensamente. Sin dejar que el presente la abrume. Ni el temor del futuro la apañe.

Una avalancha de momentos increibles se vivieron entonces.

Y pensó que realmente, lo tenía todo. Y el ruido de lo que NO, sería pasajero.

Comenzo a creer que podía contagiar su inspiracion al resto. Ser demasiado sensible ya no era algo malo. Cualquiera de nuestros matices, por más que sean incontrolabes, son hermosos. Porque estamos vivos, a pesar de.

"Sueña, pequeña, empieza y no dejes de soñar"- le dijo una amiga.

Y la vida empezo a abrazarla.

Pequeña Esquimal volvió con el alma llena.

Ya no añicos. Ya no trizas. 

lunes, 3 de abril de 2023

De las cosas que nos hacen bien.

 Hoy quiero hablar de aquello.

Si. De eso que nos hace bien y no nos damos cuenta.

Del día a día.

Del té caliente a la mañana, de esa tostada recien hecha que prepara tu marido.

De la sonrisa de los niños que te ven al pasar.

De poder pintar escuchando tu musica favorita o leer un libro y ser consciente de ese momento.

Correr, salir a entrenar, ver las hojas de los árboles caer, sin miedo, sin prisa pero sin pausa.

Simplemente dejarse ser.

La ducha calentita al volver.

El beso en la frente. La comida en el plato. La serie de Netflix.

La cama calentita y dormir de su mano.


Aprendiendo a disfrutar el presente. 


miércoles, 29 de marzo de 2023

Entrevista con @deduendesypoetas

 


Gracias  @soylalazanotti y @barropan por la invitación a su programa. Me encantó esta experiencia. : )


A ustedes que les parecio?

martes, 28 de marzo de 2023

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Escribir. Sin pausa pero sin calma.

Escapar de esta realidad por un ratito.

Emprender un viaje. Conocer personas. Encontrarme a mi misma envuelta entre palabras que no sé como definir.

Soy. Por unos días: soy.

Disfruto.

Me olvido de mis problemas. Me olvido del mundo.

Me dedico a disfrutar y dejarme ser yo.

Compartir.

Entender que la vida es solo un instante y que no vivimos para siempre.

Es hermoso.

Disfruto los atardeceres. Observo. Sonrío.

Hablo. Me dejo llevar. Corro en la naturaleza.

Me libero. Dejo las cargas que llevo conmigo en cada paso que doy.

Me cuesta. Porque el peso emocional es enorme.

Sin embargo, llevo mi energía hacia el lado positivo y disfruto.

Que lindo poder sentirme así nuevamente.

Que lindo volver a sentirme llena.


Vuelvo. Ya no más. Recibo noticias. Recibo novedades.

Otra vez lo mismo.

Otra vez el dolor.

Otra vez la ansiedad en el cuerpo, lastimandome.

No puedo comprender porque dejo que suceda.

Es más fuerte que yo.

Intento calmarme.

Baño de inmersión.

Comida rica.

Y tratar de pensar en todos los momentos lindos que vivi y aun quedan por vivir.


Pienso en mis planes a futuro. Pienso en las cosas que me motivan, que me hacen bien.

No quiero dejarle a mi mente el motivo perfecto para que no pueda dormir esta noche.


No es fácil.

Un montón de momentos hermosos, ¿arruinados por un simple pensamiento?

Mi cuerpo quiere escapar. Mi mente se altera.

Basta.


Ya no quiero sentir esto.

Quiero calma. 

Quiero paz.

Quiero vivir.

Quiero ser yo.

Quiero sentir que soy sin necesidad de callar.


Quiero invertir en mi. Escribir. Contar historias. Contar lo que siento.

Descargar en palabas lo que no puedo hacer en actos.


Re. acomodarme.

Re. nacer.

Re. vivir.