viernes, 15 de noviembre de 2019



Una mirada profunda.
Una luz que grita, canta y baila.
Cubriendo el ambiente de aroma caramelo.
Vistiendo destellos brillantes.
Otorgando sonrisas, atardeceres, nostalgias.
Pisando tierra.
Nadando mañanas.
Cruzando horizontes.
Viendo la vida.
Sonriendo al templarla.


Estas vacaciones me compré tres libros. Este es el primero, recién terminé de leerlo.
Son consejos que Rowling dió a los graduados de Harvard del año 2008.
Un bello discurso sobre el fracaso, las oportunidades y la importancia de la imaginación.
Les dejó una frase: " No necesitamos magia para transformar nuestros mundos; ya tenemos, en nuestro interior, todo el poder que necesitamos".


Entender la curvatura de tu sonrisa como sinónimo de alegría.
-Pequeña Esquimal-


"Perder la magia. Sin explicación. "Tener que" en lugar de "querer".
Y una piel vacía, cuerpo desierto.
Dolor imperceptible.
Pulso que tiembla. Insomnio que calla. Ruido que quema"
-Pequeña Esquimal-


"Decía Pitágoras que siempre existió una música cósmica producida por los planetas al girar. Pero que desde la tierra no la podemos escuchar porque nacimos y crecimos acostumbrados a esa armonía. El sonido necesita del silencio para ser sentido. Pero igualmente cada tono de nuestra escala musical nace del movimiento de cada una de las esferas que nos rodea.
Los planetas son una sinfonía, pero vos serás el tono que marcará como sonaran ellos". 


(No es mío. Lo leí y se los quería compartir)


La casualidad es un aeropuerto vacío y unas pestañas gigantes resbalando por mis mejillas.
-Pequeña Esquimal-


"Temé. Me han dicho. Temé del desorden, del amor, de los años que siguen sin salida.
Temé de mí, temé de tí. La risa me invade de pronto y te encuentro en el mismo camino. Caprichoso destino de ser condescendiente, dándole sentido a la vida".
-Pequeña Esquimal-
"Tengo una taza llena de sueños y un abrazo congelado que da vértigo si lo apresuras.
Siempre al borde del abismo".
-Pequeña Esquimal-